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El arte en la Revolución Francesa 1789-1799

Entre 1788-1789 se anunció la convocatoria de los Estados Generales (antigua asamblea feudal del reino), hicieron peticiones exigiendo la soberanía del pueblo a través de la doble representación del Tercer Estado y del derecho a votar individualmente y no por Ordenes. Esta formulación de quejas rebeló a la nobleza que intentó retomar el control del estado. El parlamento quería que los Estados Generales votaran por Ordenes para que el Tercer Orden siempre quedase en minoría. El Tercer Estado se puso a la defensiva luchando y salió victorioso gracias al apoyo del clero, el rey, y la nobleza reaccionaria que representaba también los intereses del campesinado. La situación de malestar alcanzó el culmen con la mala cosecha de 1788 y la falta de alimentos.

El pueblo rebelde fue el que apoyó al Tercer Estado, que se otorgó a sí mismo el título de Asamblea Nacional. El 20 de junio la Asamblea Nacional firmó el acuerdo de no separarse nunca (juramento de Jeu Paume) hasta crear la constitución del reino no estuviera basada en unos principios firmes. La concentración de tropas cerca de París produjo un golpe militar, llamando al pueblo en armas. El asalto a la Bastilla el 14 de julio unido al hundimiento de la administración real, los linchamientos y la escasez de alimentos aumentaron el temor y muchos nobles emigraron de forma masiva.

La noche del 4 de agosto de 1789, la Asamblea Constituyente, actuando detrás de los nuevos acontecimientos, suprimió por ley las servidumbres personales, los diezmos y las justicias señoriales, instaurando la igualdad ante el impuesto, ante penas y en el acceso a cargos públicos. En cuestión de horas, los nobles y el clero perdieron sus privilegios. Lafayette tomó el mando de la Guardia Nacional de París y Jean-Sylvain Bailly, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, fue nombrado nuevo alcalde de París. El rey visitó París el 27 de julio y aceptó la escarapela tricolor.

Juramento el Jeu Paume, Jacques-Louis David

El 20 de junio de 1790 se produjo el primer aniversario del Juramento del Jeu Paume. Este acontecimiento fue retratado por Jacques Louis David y financiado gracias al Club Jacobino. Se ha relacionado mucho con el Juramento de los Horacios puesto que de nuevo retrata la unidad de mentes y cuerpos brillantes al servicio del ideal patriótico. Algunas de las figuras políticas que David había retratado como libertadores se habían convertido en traidores de la revolución. Por lo que nos han quedado algunos bocetos que también expuso en el Salón.

Boceto el Juramento del Jeu Paume, Jacques-Louis David.

En 1792 David fue elegido diputado de la Convención Nacional y asumió el cargo de ministro de propaganda y director de espectáculos. Cumplió todos los encargos del nuevo gobierno, incluso la producción de caricaturas políticas para atacar a Inglaterra. De esta época de esplendor es la pintura del Triunfo del pueblo francés 1793-95 con un desfile propagandístico de la revolución encabezado por Hércules. Coronando su acción se encuentra la figura de la Victoria volando sobre sus cabezas. Como diputado, contribuyó en 1793 a la abolición de todas las academias por ser generadoras de privilegios y abusos. 


En 1792 se declaró la guerra contra Austria y Prusia, el comandante prusiano en nombre de los regentes austriacos pretendía acabar con la anarquía que dominaba en Francia y restaurar la autoridad real. La ira entonces se concentró  contra los invasores extranjeros. Pero la Asamblea Legislativa se negó a tomar medidas drásticas y los parisinos atacaron el Palacio de las Tullerías el 10 de agosto de 1792. Este hecho lo conmemoró Jaques Bertaux, cuyo Asalto a las Tullerías 10 de agosto de 1792 se expuso en el Salón de 1793. Aunque el palacio estaba defendido por la Guardia Nacional y los voluntarios leales del rey, Bertauz destacó la lucha entre las clases populares y los mercenarios suizos, enfatizando así el apoyo del rey en la ayuda exterior. Muestra la última etapa de la lucha cuando los asaltantes empujaron a los defensores del rey hasta el palacio real en la última confrontación. Refleja claramente por los oficiales nobles caídos que el resultado final es la victoria del pueblo. Entre los combatientes heridos había dos mujeres, lo cual refleja la participación de un amplio espectro de ciudadanos corrientes a los cuales se consideraba demasiado insignificante como para que tuvieran voz y voto en la revolución.

 
Asalto a las Tullerías, 10 de agosto de 1792,  Jacques Bertaux

Consternados por el rumbo que habían tomado los acontecimientos, los diputados privaron al rey de sus poderes y decidieron por elección salvar al país.  François Gèrard, plasmó esta situación en un dibujo que puso en manifiesto la agresividad de las clases populares, la consternación de los diputados y el temor de la familia real, que se divisa escondida detrás de la tribuna de prensa de la derecha. Los diputados se vuelven con indignación o estallan en lágrimas mientras el pueblo grita salvajemente. Por encima de la multitud destaca una pancarta con el lema “Patria, Igualdad,Libertad” con el que manifiesta que el 10 de agosto fue el momento popular y radical de la Revolución Francesa. A pesar del reconocimiento del pueblo, la multitud se representa como chusma ya que Gèrard era más bien  conservador.

El 10 de agosto de 1792, François Gèrard

Tras el asalto de las Tullerías, los familiares de los que habían caído  empezaron a exigir venganza, y los diputados formaron a regañadientes un tribunal especial para juzgar a los prisioneros. La lentitud del proceso hizo que aumentase su enfado, que unido a los rumores de que los prisioneros se iban a aliar con el enemigo para escapar produjeron el linchamiento de más de mil prisioneros entre el 2 y 5 de septiembre de 1792. El país confió en las elecciones para la Convención Nacional basadas en  una lucha entre girondinos y jacobinos. El descubrimiento de la caja fuerte del rey con documentos sobre futuras conspiraciones y proyectos de huida aumentaron el deseo de castigarle. Entre el 14,16 y 17 se votó el destino del rey (impulsado por los jacobinos), finalmente fue ejecutado.

En 1793 Francia estaba en guerra con casi toda Europa. Los jacobinos se hicieron con el poder, repelieron las invasiones y se ocupó Bélgica. Crearon una nueva constitución en la que el pueblo tenía derecho a sufragio universal y a la insurrección. Abolieron los derechos feudales, mejoraron las oportunidades de los pequeños compradores, y abolieron la esclavitud en las colonias. Robespierre era su miembro más influyente educado con las ideas de Rousseau. 

El 13 de julio de 1793, David recibe la noticia de la muerte de su gran amigo Jean-Paul Marat. La convención ordenó a David que pintara una imagen conmemorativa de Marat muerto, reflejándolo como una víctima de la revolución. Este sostiene abatido una pluma que indica que es mucho más poderosa que cualquier espada. Su asesinato por parte de Corday también fue reflejado en la obra de Vizile, Asesinato de Marat, 13 de julio de 1793.

Marat como presidente del Club Jacobino entró en conflicto con los girondinos acusándolos de promover la contrarrevolución. Los girondinos denunciaron su acusación y decretaron una moción de protesta para condenarle pero el nuevo tribunal de justicia le absolvió de forma unánime. Esto fue retratado por Louis-Leopold Boilly en su cuadro El Triunfo de Marat, donde se muestra al amigo del pueblo a hombros de la multitud.
Muerte de Marat, Jacques-Louis David

El 17 de Octubre de 1793, tres días después de que David acabara la Muerte de Marat, fue ejecutada María Antonieta. David hizo un boceto rápido de ella montada en la carreta. Captó a la reina desafiando a la muerte y a la hostil muchedumbre con un desprecio absoluto, lo cual contrasta con su sencilla apariencia y cabello despeinado.
Boceto de María Antonieta esperando su ejecución, Jacques-Louis David

Cabe destacar la escasa documentación de la actuación de las mujeres en la revolución. Una excepción es la Marcha sobre Versalles en forma de láminas populares. El 5 de octubre de 1789 se concentraron el el Hôtel de Ville las mujeres de la clase obrera pidiendo que Lafayette las escoltar hasta Versalles para conseguir pan y solicitar que se ejerciera un mayor control sobre la distribución y el precio del grano. Cuando Lafayette rechazó  su petición, las mujeres pidieron ayuda a los simpatizantes de la Guardia Nacional y partieron a Versalles, donde formaron delegaciones para presionar a los miembros de la Asamblea Nacional  Al final  consiguieron que el rey prometiese que tendrían pan, además les informó de su intención de trasladar el gobierno a la capital.

Lámina popular de la Marcha sobre Versalles

Entre estas mujeres estaba Marie Gonze cuya Declaración de los Derechos de la mujer ayudó a definir y formular los derechos femeninos durante la revolución. Apuntaba a la total igualdad social y económica de las mujeres. De Gouges fue la pionera en la creación de sociedades feministas como la Sociedad de Mujeres Republicanas Revolucionarias. En octubre la convención prohibió todas las sociedades de mujeres y Gouges fue condenada a muerte. Obras como Generosidad de las mujeres romanas, de Luois Gauffier de 1791 reflejan el papel de las mujeres en la revolución.

En este contexto resurgió de una pequeña nobleza  contra los vestigios reaccionarios de la izquierda. El 1 de abril de 1795 la distribución del pan tuvo lugar con más demora de lo habitual y la ración se redujo a la mitad. Las clases populares enfurecieron e invadieron la Convención Nacional. Este incidente quedó dibujado y grabado en forma de grabados populares, destaca el de Charles Monnet que capta el tumulto y el papel significativo de las mujeres al presionar a los diputados exigiendo los derechos del pueblo.

Promulgaron una nueva constitución el 23 de septiembre de 1975 en la que se abolía el sufragio universal e instituía el sistema de elecciones indirectas, tomaban el control de nuevo los privilegiados. La Constitución del Año VIII, redactada por Pierre Daunou y promulgada el 25 de diciembre de 1799, estableció un régimen autoritario que concentraba el poder en manos de Napoleón Bonaparte, para supuestamente salvar la república de una posible restauración monárquica. Se nombró primer cónsul a Napoleón que después adquirió el carácter de cónsul vitalicio. El 18 de mayo de 1804, cuando un nuevo senado proclamó el Primer Imperio y el fin de la Primera República, cerrando con esto el capítulo histórico de la Revolución Francesa.

Logotipo oficial del gobierno de la República Francesa
Biografía:

ALBERT BOIME. Historia social del arte moderno. El arte en la época de la Revolución. Ed, Alianza Editorial,  (1750-1800)

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